martes, 2 de julio de 2013

Se derrumbó el muro

Uno de los momentos más grandes de la historia del mundo, es cuando se derribó el muro de Berlín. Las noticias llegaron hasta o más lejos por el simple hecho de que desencadenó una serie de consecuencias que cambiaron la historia humana. Lo mismo.. derrumbé el muro y huí despavorido. Sólo me quedan los desechos de una imaginación absurda basada en pensamientos totalmente ilógicos. No me queda de otra que seguir con mi dolor y esperar a que algún día se den cuenta de que no soy lo peor sino lo incierto. El miedo me retribuye silencio. Pero también me da palabras fuertes: debí, pude, no hice.... lo siento.. te perdí.. no fui valiente. Fui muy temeroso, un cobarde, que no supo hablar ni decir las palabras adecuadas. Un miedoso sin sentido que sólo buscó su propio egoísmo basado en suposiciones y una total desconfianza en sí mismo. Un tonto que no supo siquiera dar una excusa realista de lo que estaba pasando. No es el miedo lo que me detuvo, fue la ausencia de miedo a hacer lo que es correcto. Lo siento y mucho! Eres tú y lo sabes más que yo y yo como un tonto no supe que eras tú. No sé.. dije.. y cayó mi muro. Me dieron la espalda, me abandonaron, quedé sólo. No me quedó nada donde ir. No me queda ya nada. Empezaré de cero, desde el principio, desde que no se quien soy en adelante. Un momento! No puedo más con esto.. lo sabes y lo sé.. el amor es suficiente.. sólo que es mi miedo lo que me impide no aceptar eso.

Por favor, sé feliz....

lunes, 3 de junio de 2013

Silencio

Desde hace días estoy en silencio, callando cada uno de los motivos por los que me siento triste. Todavía están gritando mis palabras para escapar, pero mi ego las tiene encarceladas. Las tenía, hasta que mi orgullo derrotó mi ego y quiso dominar mis palabras. El dolor se incrementó, más aún al saber que nunca saldrían de mi boca. Quisiera poder escribir sin detenerme, palabras sin sentido, palabras vagas, palabras que no llevan a un fin... sólo desahogarme. Pero mis manos son lestans de palabras, mi mente no asimila los significados de manera complaciente, y lo peor es que aún no comprendo por qué. Escuchar música que avive dichos sentimientos sólo aboga mi sentir inquieto por escapar a través de mis palabras. Así que el silencio regresa, luchando contra my ego y mi orgullo que no me dejan escapar. Una palabra dice todo, pero el silencio que me obliga a permanecer así no me deja decirla. Mi miedo más profundo no es ser indiferente, es no saber cumplir lo que deseaba. Sinplmente mi miedo está libre y complacido de encontrarse con mis palabras presas. Sólo no puedo ir contra el miedo, pues me deja sin aliento una y otra vez. Sólo no puedo complacer mi ego, pues mi orgullo no lo permite. Sólo no puedo hacer que mis palabras ecapen. Sólo.... silencio... Aquí vamos de nuevo, en el silencio, en la nada, absolutamente incomprensible sentimiento de culpa, ira, perdón, dolor y pánico. Las finas líneas de una guitarra en silencio... impiden que me absorba ese oscuro secreto. El dolor adormecido me impele a vagar sin sentido. Tengo vértigo de caer indefenso ante el miedo, por eso mantengo mi silencio. Así como una simple mirada destroza mi silencio, una simple sonrisa.. me recuerda que existe el sonido. Sólo queda luchar una y otra vez contra el miedo para ver esa sonrisa, y así, regresa el sonido. El miedo me impide continuar, pero no puedo menos que esperar por una pizca de valentía, que sólo llega una vez cada vez que suena la fina línea de una guitarra. Mis palabras no son sompletas, son sin sentido, son incomprensibles, infinitamente estúpidas.. pero es eso.. son mis palabras.. mi mente... mis sentimientos encerrados.. mi fortaleza impenetrable... esa fortaleza me impide ser lo suficientemente consiente de mis actos... mi ego. Lo lograré, sé que lo lograré, ya casi mi ego sale derrotado.. ya casi mi orgullo no tiene fuerzas para continuar.. ya casi mi silencio se acobarda y da un paso atras.. ya casi sale esa palabra.. un momento oscuro.. que al salir.. sólo causa más dolor.. pero debe salir.. ¡saldrá! Saldrá como un grano de arena en el viento, como una ola en el mar.. no podrá escapar y todos tendrán que escucharla. Sinceramente espero que alguien lea y escuche mis palabras.. sino.. serán al viento y  seguiré encerrado en el silencio.. mi silencio.. mi miedo. Lo siento! Realmente lo siento.. qué diré.. qué sentiré.. no.. ya no siento nada.. lo siento.. y fue mi culpa..... más que nada mi culpa.. y salieron mis palabras...... lo siento. Me quedo tranquilo sabiendo que al menos una palabra saldrá de mi y no volverá, la dejé escapar, mi miedo se va.. mi orgullo es derrotado.. mi ego está desvanecido... no soy nada.. nadie.. lo siento, lo gritaré si lo deseas... realmente lo siento. Por eso me quedaré en mi silencio, esperando la fina línea de mi guitarra.

jueves, 7 de julio de 2011

Yo

Desde que nacemos tenemos arraigados un yo. Nacemos con él, crecemos con él, loramos con él. Morimos con él. ¿Por qué? Porque sólo así tenmos atencióm.

Cuando nacemos, o mientras somos bebes, es YO se activa. Lloramos para que nos den alimento, cariño, ropa, cambios de pañal, pero siempre para YO. Crecemos y siempre queremos que nuestra madre se interese por YO. Somos adolescentes y sólo YO tengo razón. Somos adultos y sólo YO tengo una opinión que importe. Soy viejo, pero YO tengo mucha sabiduría.

Ahora bien, ¿cuándo nos quitamos esa espada del YO enterrada en la piedras y nos interesamos por los demás? Por ejemplo, esta semana me senté con una persona a hablar, le hice muchas preguntas sobre ella, y ella me contó todo sobre si misma. Pero en nungún momento me habló o me preguntó de mi. Allí es que uno se da cuenta de que el YO sobresale.

Últimamente me he esforzado por conversar con la otra persona, sea quien sea, para interesarme por ella, pero muchos me ven raro. Lamentablemente ese YO se arraigó tan profundo que no es fácil quitarlo de encima.

Por cierto, ¿cómo estás tu?

domingo, 3 de julio de 2011

Malestar

¿Cómo un malestar se puede converir en algo tan funesto? ¿Cómo de la felicidad pasas a la tristeza, para luego pasar a ser feliz? ¿Hay motivos inútiles o razones sobrevaloradas?

Los días se tornan oscuros mientras que la tempestad esté llegando. Pero no se va a aclarar mientras no pase la tempestad. Es imposible tapar el sol con un dedo. ¿Cómo evitas una tempestad? ¿Cómo huyes de ella? Esperando que pase..

Esperando...

lunes, 27 de junio de 2011

Feel.... Sentir

No hay nada que explique mejor como te sientes que una canción.

Una canción es tanto el inicio de tu vida como el final. Desde que suena la primera nota, se envuelve dentro de ti, hasta lo más profundo. Te hace vibrar cada sentir de tu corazón, riñones, dedos, todo. Sólo con una segunda nota, despiertas de todo y te das cuenta de que lo que sientes es real. La música se vuelve uno contigo. La música es uno contigo. La música se vuelve tu vida, tu respiración, tus sentimientos. Nacemos escuchando la suace música del llanto, y la vos de un ángel de la madre. Esa voz armoniosa jamás la olvidamos y siempre estará cada vez que haga falta en nuestra mente.

Cuando escuchamos música, sentimos. Soñamos, volamos. Llegamos a lugares no explorados. Llegamos a nuestra mente. Nos conocemos más. He leído historias de personas que aman la música y todos llegan a la misma conclusión: "La música es vida, pues sin ella, morimos". Escuchar un sonido armonioso que te lleve a otro lugar, demuestra que sientes, que estás vivo, que eres alguien.

Hoy me siento bien, pero triste. La música no te pone triste, jamá lo hará. La música sólo estará de apoyo para lo que sientes. La música soñará contigo, estará contigo, caminará contigo, llorará contigo. Nunca te dejará, sólo debes salber usarla. Sonríe con una canción. Vive una canción, siente una canción.

Yo siento todo como si fuese una canción, yo vivo todo como una canción.

sábado, 12 de septiembre de 2009

Temblor

Si alguna vez han sentido un temblor, se darán cuenta de que es escalofriante. Lo más impresionante de todo es el hecho de sentirse impotente. Solo por el hecho de ser una fuerza mayor que nosotros, le tememos. Pero, a veces, sentimos temblores fuertes en nuestra vida.

Una mala noticia, un mal momento, una cosa mal hecha. Todo desencadena una serie de errores que no podemos detener, y lo peor, que no sabemos como solucionar. Lo primero que pensamos en esas situaciones es correr, como en un temblor. Huir del lugar, colocarse en un sitio seguro y esperar a que pase. Durante los pocos segundos de un temblor, por nuestra cabeza pasan millones de cosas. Desde pensar en toda la familia o los que están cerca de uno en ese momento, hasta pensar en que uno no le dijo a alguien la amaba, o dejó sin hacer algo, cosas irrelevantes para la situación. Más impactante es saber que no siempre el temblor es general, mayormente es personal.

Probablemente alguna vez hayamos hecho algo de lo que nos arrepintamos a los 5 segundos de haberlo hecho. Lo más seguro es que luego de un rato, se ven las consecuencias de ese error. Durante el transcurso de esos 5 segundos ocurre el "temblor" que nos limita, que nos arrincona. Ese temblor nos obliga a pensar en muchas cosas que no tienen sentido. Incluso, algunos hasta empeoran la situación. Como cuando una persona se desespera durante un temblor. Huye, corre grita, pero no soluciona nada. En cambio otros permanecen tan calmados como si nada pasara, esos son lo que enfrentan la situación para darle uina solución. Y qué decimos de los que no hacen nada, de los que no reaccionan. Ellos son como las personas que disimulan la situación, haciendo parecer que no hicieron nada y que fue producto de la imaginación. Debemos ser uno de ellos, pero es su decisión.

Hoy fue un día de temblores para mí. Quizá también para ustedes, es por eso que quiero recordarles las normas de seguridad para los temblores:
* Colóquese al lado de una columna: Si lo que hizo fue muy grave, busque apoyo, a alguien en quien confíe y que lo respalde.
* Manténgase calmado: No huya, sea valiente y enfrente la situación.
* Prepárese: Las consecuencias siempre llegan, directa e indirectamente.
* Distinga: La norma más importante. No todas las situaciones tienen solución inmediata. Piense en lo que sucederá. No se encierre en un solo detalle de la situación.
* Espere: Sea paciente. Los temblores pasan, pero se pueden evitar.
* Prevenga: Antes de cada temblor, debemos estar listos. Así que en vez de hacer lo que nos crea el temblor, es mejor hacer que el temblor no llegue.

Es todo por hoy. Luego los sigo aburriendo con mis palabras sin sentido. :D

viernes, 11 de septiembre de 2009

Un día en...

Me levanto todos los días a las 6 de la mañana. Hago la misma rutina: abro los ojos, desconecto el celular del cargador, conecto los audífonos, pongo la misma emisora de radio, enciendo el calentador, y me vuelvo a acostar. Luego de bañarme salgo a la calle. Dependiendo del día hago lo que corresponde. Voy a la ciudad y me pierdo en ella. Veo como las personas transitan en la vía, en el metro, en el transporte. Todos tienen la misma cara: desilusión. ¿Han visto a algún animal encerrado o atado? Por ejemplo, un perro callejero. Cuando es amarrado, ¿qué cara tiene? ¿Cómo creen que se sienta cuando no puede correr libre? Así veo que se siente la gente en la ciudad. ¿Dónde van? Todos van rápido, sin rumbo, solo conocen una rutina. Mientras que mi rutina consiste solo en levantarme, la de la mayoría consiste en sobrevivir.

Un día en.. mi vida.