Si alguna vez han sentido un temblor, se darán cuenta de que es escalofriante. Lo más impresionante de todo es el hecho de sentirse impotente. Solo por el hecho de ser una fuerza mayor que nosotros, le tememos. Pero, a veces, sentimos temblores fuertes en nuestra vida.
Una mala noticia, un mal momento, una cosa mal hecha. Todo desencadena una serie de errores que no podemos detener, y lo peor, que no sabemos como solucionar. Lo primero que pensamos en esas situaciones es correr, como en un temblor. Huir del lugar, colocarse en un sitio seguro y esperar a que pase. Durante los pocos segundos de un temblor, por nuestra cabeza pasan millones de cosas. Desde pensar en toda la familia o los que están cerca de uno en ese momento, hasta pensar en que uno no le dijo a alguien la amaba, o dejó sin hacer algo, cosas irrelevantes para la situación. Más impactante es saber que no siempre el temblor es general, mayormente es personal.
Probablemente alguna vez hayamos hecho algo de lo que nos arrepintamos a los 5 segundos de haberlo hecho. Lo más seguro es que luego de un rato, se ven las consecuencias de ese error. Durante el transcurso de esos 5 segundos ocurre el "temblor" que nos limita, que nos arrincona. Ese temblor nos obliga a pensar en muchas cosas que no tienen sentido. Incluso, algunos hasta empeoran la situación. Como cuando una persona se desespera durante un temblor. Huye, corre grita, pero no soluciona nada. En cambio otros permanecen tan calmados como si nada pasara, esos son lo que enfrentan la situación para darle uina solución. Y qué decimos de los que no hacen nada, de los que no reaccionan. Ellos son como las personas que disimulan la situación, haciendo parecer que no hicieron nada y que fue producto de la imaginación. Debemos ser uno de ellos, pero es su decisión.
Hoy fue un día de temblores para mí. Quizá también para ustedes, es por eso que quiero recordarles las normas de seguridad para los temblores:
* Colóquese al lado de una columna: Si lo que hizo fue muy grave, busque apoyo, a alguien en quien confíe y que lo respalde.
* Manténgase calmado: No huya, sea valiente y enfrente la situación.
* Prepárese: Las consecuencias siempre llegan, directa e indirectamente.
* Distinga: La norma más importante. No todas las situaciones tienen solución inmediata. Piense en lo que sucederá. No se encierre en un solo detalle de la situación.
* Espere: Sea paciente. Los temblores pasan, pero se pueden evitar.
* Prevenga: Antes de cada temblor, debemos estar listos. Así que en vez de hacer lo que nos crea el temblor, es mejor hacer que el temblor no llegue.
Es todo por hoy. Luego los sigo aburriendo con mis palabras sin sentido. :D
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