Uno de los momentos más grandes de la historia del mundo, es cuando se derribó el muro de Berlín. Las noticias llegaron hasta o más lejos por el simple hecho de que desencadenó una serie de consecuencias que cambiaron la historia humana. Lo mismo.. derrumbé el muro y huí despavorido. Sólo me quedan los desechos de una imaginación absurda basada en pensamientos totalmente ilógicos. No me queda de otra que seguir con mi dolor y esperar a que algún día se den cuenta de que no soy lo peor sino lo incierto. El miedo me retribuye silencio. Pero también me da palabras fuertes: debí, pude, no hice.... lo siento.. te perdí.. no fui valiente. Fui muy temeroso, un cobarde, que no supo hablar ni decir las palabras adecuadas. Un miedoso sin sentido que sólo buscó su propio egoísmo basado en suposiciones y una total desconfianza en sí mismo. Un tonto que no supo siquiera dar una excusa realista de lo que estaba pasando. No es el miedo lo que me detuvo, fue la ausencia de miedo a hacer lo que es correcto. Lo siento y mucho! Eres tú y lo sabes más que yo y yo como un tonto no supe que eras tú. No sé.. dije.. y cayó mi muro. Me dieron la espalda, me abandonaron, quedé sólo. No me quedó nada donde ir. No me queda ya nada. Empezaré de cero, desde el principio, desde que no se quien soy en adelante. Un momento! No puedo más con esto.. lo sabes y lo sé.. el amor es suficiente.. sólo que es mi miedo lo que me impide no aceptar eso.
Por favor, sé feliz....
martes, 2 de julio de 2013
lunes, 3 de junio de 2013
Silencio
Desde hace días estoy en silencio, callando cada uno de los motivos por los que me siento triste. Todavía están gritando mis palabras para escapar, pero mi ego las tiene encarceladas. Las tenía, hasta que mi orgullo derrotó mi ego y quiso dominar mis palabras. El dolor se incrementó, más aún al saber que nunca saldrían de mi boca. Quisiera poder escribir sin detenerme, palabras sin sentido, palabras vagas, palabras que no llevan a un fin... sólo desahogarme. Pero mis manos son lestans de palabras, mi mente no asimila los significados de manera complaciente, y lo peor es que aún no comprendo por qué. Escuchar música que avive dichos sentimientos sólo aboga mi sentir inquieto por escapar a través de mis palabras. Así que el silencio regresa, luchando contra my ego y mi orgullo que no me dejan escapar. Una palabra dice todo, pero el silencio que me obliga a permanecer así no me deja decirla. Mi miedo más profundo no es ser indiferente, es no saber cumplir lo que deseaba. Sinplmente mi miedo está libre y complacido de encontrarse con mis palabras presas. Sólo no puedo ir contra el miedo, pues me deja sin aliento una y otra vez. Sólo no puedo complacer mi ego, pues mi orgullo no lo permite. Sólo no puedo hacer que mis palabras ecapen. Sólo.... silencio... Aquí vamos de nuevo, en el silencio, en la nada, absolutamente incomprensible sentimiento de culpa, ira, perdón, dolor y pánico. Las finas líneas de una guitarra en silencio... impiden que me absorba ese oscuro secreto. El dolor adormecido me impele a vagar sin sentido. Tengo vértigo de caer indefenso ante el miedo, por eso mantengo mi silencio. Así como una simple mirada destroza mi silencio, una simple sonrisa.. me recuerda que existe el sonido. Sólo queda luchar una y otra vez contra el miedo para ver esa sonrisa, y así, regresa el sonido. El miedo me impide continuar, pero no puedo menos que esperar por una pizca de valentía, que sólo llega una vez cada vez que suena la fina línea de una guitarra. Mis palabras no son sompletas, son sin sentido, son incomprensibles, infinitamente estúpidas.. pero es eso.. son mis palabras.. mi mente... mis sentimientos encerrados.. mi fortaleza impenetrable... esa fortaleza me impide ser lo suficientemente consiente de mis actos... mi ego. Lo lograré, sé que lo lograré, ya casi mi ego sale derrotado.. ya casi mi orgullo no tiene fuerzas para continuar.. ya casi mi silencio se acobarda y da un paso atras.. ya casi sale esa palabra.. un momento oscuro.. que al salir.. sólo causa más dolor.. pero debe salir.. ¡saldrá! Saldrá como un grano de arena en el viento, como una ola en el mar.. no podrá escapar y todos tendrán que escucharla. Sinceramente espero que alguien lea y escuche mis palabras.. sino.. serán al viento y seguiré encerrado en el silencio.. mi silencio.. mi miedo. Lo siento! Realmente lo siento.. qué diré.. qué sentiré.. no.. ya no siento nada.. lo siento.. y fue mi culpa..... más que nada mi culpa.. y salieron mis palabras...... lo siento. Me quedo tranquilo sabiendo que al menos una palabra saldrá de mi y no volverá, la dejé escapar, mi miedo se va.. mi orgullo es derrotado.. mi ego está desvanecido... no soy nada.. nadie.. lo siento, lo gritaré si lo deseas... realmente lo siento. Por eso me quedaré en mi silencio, esperando la fina línea de mi guitarra.
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